“El hombre acaba redimiéndose por medio de la libertad”
// Julio 8th, 2009 // General
Discurso inaugural del IV Congreso eCiudadanos a cargo de Eduardo Verástegui.
Querida doctora Gádor Joya, portavoz nacional de Derecho a Vivir. Queridos amigos. Buenos días
Recae en mí el honor de introducir este IV Congreso de eCiudadanos, ciudadanos conectados y conscientes de la responsabilidad de ser libres, ciudadanos que trabajan por un mundo mejor.
Quiero agradecer a Ignacio Arsuaga, presidente; a la Junta Directiva y a todos los socios, voluntarios y simpatizantes de HazteOir.org , la invitación a compartir con Ustedes mi testimonio como activista del derecho a vivir del niño no nacido y el derecho de la mujer a defenderse de la violencia del aborto.
No es fácil, en mi profesión, adoptar una posición pública sobre la cuestión del aborto.
En mi caso, lo he hecho por convicción en ciertos principios aprendidos de mis padres, pero también porque sé que es una posición ganadora. La vida se impone siempre a la muerte. El amor es más fuerte que la destrucción.
No es sólo una confianza personal muy profunda en la fuerza de la libertad humana para hacer el bien.
También es Historia: está en los anales de nuestra especie, la raza humana.
Contra todo pronóstico, el hombre acaba redimiéndose por medio de la libertad, la misma libertad que se le ofrece para provocar el daño y la muerte.
El aborto es una lacra oscurantista, violenta y cruel que será repudiada por la civilización más pronto que tarde, como lo han sido el racismo, la esclavitud, la subordinación de la mujer, la persecución por motivos de conciencia, o cualquier otro ataque contra la integridad física y moral de la vida humana, que hoy nos parecen aberraciones de épocas crueles y felizmente superadas.
Sin embargo, para que ese día llegue y el aborto desaparezca de nuestra forma de vida, es preciso actuar. Actuar para que la verdad gane terreno a la mentira. Actuar para que la voz de la vida se oiga sobre los cantos de sirena del nihilismo letal por el que parece tentada nuestra forma de vida.
En ningún modo, nos está permitido la pasividad, la indiferencia o el conformismo con la situación actual de millones de niños abortados cada año, en todo el mundo.
La dignidad humana es un don que, a veces, hay que proteger de la ambición de los poderosos y otras, hay que rescatarla porque ha caído en sus garras.
Por estas y otras razones, hice una película como Bella. Su éxito entre el público y en los festivales donde se ha exhibido demuestra que se puede llegar a la inteligencia y el corazón de la gente con historias que celebran el valor de la vida humana.
Por estas y otras razones, he tomado partido por la defensa de la Vida humana en todas sus formas y etapas de desarrollo, y me uní a la iniciativa Derecho a Vivir en España.
Esta gran Nación, tan querida por mí, se encuentra en una encrucijada política y moral que está siendo observada con expectación y anhelos por buena parte del mundo.
La iniciativa gubernamental para establecer el aborto libre no es ajena a lo que ocurre actualmente en el seno de los organismos mundiales, con la cuestión del aborto.
Vivimos un tiempo de retroceso a formas de subordinación de la persona bajo el designio de gobernantes y poderosos. Formas de tiranía que creíamos desterradas y que vuelven envueltas en el ropaje de falsos derechos.
El aborto es, quizá, la más injusta e inhumana de esas involuciones, aunque no la única.
Lo que haga España con la regulación legislativa del aborto va a inspirar a otros países de Europa y América.
La presión de los obsequiosos lobbies abortistas ante Gobiernos y organismos mundiales es muy considerable.
La cultura de la muerte parece abrirse paso de manera irremisible hacia la institucionalización del aborto como un derecho en todo el mundo.
¿Qué podemos hacer, frente a esa ofensiva, quienes defendemos el derecho a vivir del no nacido y el derecho de la mujer a disponer de una alternativa a la violencia abortista contra su cuerpo y su dignidad natural?
No controlamos gobiernos, es cierto; pero tenemos algo mucho mejor: tenemos la verdad y la razón de nuestro lado; tenemos la libertad para actuar; tenemos a millones de ciudadanos sensatos dispuestos a actuar junto a nosotros si les llevamos un mensaje de vida y de optimismo; y tenemos, en fin, el instrumento de comunicación humana más potente y libre de toda la Historia, tenemos la Red de redes, Internet.
Queridos amigos,
De eso trata este IV Congreso de eCiudadanos; de cómo propagar la cultura de la vida a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación; de cómo crear redes de Opinión y de influencia formadas por ciudadanos independientes y activos que trabajan por un mundo mejor, más libre, verdadero y humano.
Un mundo a la medida de las personas, de su dignidad individual inalienable, y no a la medida de ningún gobierno o grupo de interés.
A lo largo de este día, oiremos hablar del comienzo de la vida humana, de su fragilidad y de la necesidad de protegerla, no sólo desde el juramento hipocrático, la vocación y las técnicas de la moderna ciencia médica, sino también mediante normas jurídicas basadas en el principio del respeto al valor supremo de la vida.
Nos hablarán, además, de la mujer como la otra gran víctima del aborto, a menudo ignorada por los legisladores y prescriptores de la opinión pro-abortista.
Y conversaremos, en fin, sobre el uso de las innovadoras redes sociales en Internet para promover los valores que construyen un mundo mejor.
Queridos amigos.
Es un honor para mí estar hoy con todos Ustedes compartiendo esta jornada de celebración del civismo y de la vida. Vamos a cambiar el mundo, y vamos a hacerlo con la voz de los ciudadanos activos y conectados, con el poder de todos y cada uno de Ustedes.
Gracias a HazteOir.org y a Derecho a Vivir por su compromiso con las causas de la libertad y la dignidad del ser humano.
Buen trabajo a todos los ponentes y congresistas.
A todos, que Dios los bendiga.







Eciudadanos 2010
Enhorabuena y gracias por tu apoyo y plabras. Verdaderamente hizo Dios bien en promover tu conversión y de esa forma, poder ser tú con tu libertad, inteligencia , carisma , elegancia y bien-estar, mensajero de su amor y de su deseo de que el hombre viva y no muera, de que se defienda la vida, especialmente la del no nacido. No te canses nunca de defender la vida. Dios y María te bendigan siempre. Unida a tí en los corazones misericordiosos de Jesús y María. Mari Carmen.